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Biblioteca · Estomas

Estomas: qué son, por qué se realizan y cómo se cuidan

Un estoma es una abertura creada quirúrgicamente en el abdomen que permite que una parte del intestino llegue hasta la piel y pueda eliminar el contenido intestinal hacia un sistema colector.

La palabra estoma viene del griego στόμα (stóma), que significa “boca”.

Ilustración de un paciente realizando el cambio de su sistema colector en casa

¿Qué es un estoma?

El estoma puede ser temporal o permanente, dependiendo de la enfermedad, la cirugía realizada y las condiciones del paciente. Se considera temporal aquel que en un futuro se cerrará, permitiendo la restitución del tránsito intestinal normal. Se consideran terminales aquellos que por diversos motivos no pueden volver al tránsito intestinal normal.

Habitualmente tiene un aspecto rosado o rojo, húmedo y brillante, similar al interior de la boca humana. Puede presentar un pequeño sangrado al contacto durante su limpieza, especialmente en los primeros días, debido a que se trata de un tejido muy vascularizado.

El estoma en sí mismo carece de sensibilidad al dolor como la piel, pero la piel que lo rodea sí puede irritarse, inflamarse o lesionarse.

¿Por qué se realiza un estoma?

Existen diferentes situaciones que pueden requerir la creación de un estoma. Entre ellas se encuentran:

  • Cirugías por cáncer de colon o recto.
  • Obstrucciones intestinales.
  • Perforaciones intestinales.
  • Infecciones abdominales graves.
  • Enfermedad inflamatoria intestinal.
  • Lesiones o traumatismos del intestino.
  • Cirugías en las que es necesario proteger una unión intestinal mientras cicatriza.
  • Situaciones en las que temporalmente es necesario desviar el tránsito intestinal.

Colostomía e ileostomía: ¿cuál es la diferencia?

La diferencia principal está en qué parte del intestino llega a la piel.

Comparación entre colostomía con heces pastosas e ileostomía con contenido líquido y piel periestomal sana

Colostomía

Se realiza utilizando una porción del colon. El contenido que llega al estoma suele ser más formado, aunque esto depende de la ubicación de la colostomía y del funcionamiento intestinal.

El colon, también llamado intestino grueso, tiene cuatro porciones que se conocen desde su inicio en la válvula ileocecal hasta su final en el recto como: ascendente, transverso, descendente y sigmoides. En su mayoría las colostomías son exteriorizadas del lado izquierdo. Cualquier parte del colon puede exteriorizarse, aunque son más comunes las partes móviles: sigmoides (del lado izquierdo) o transverso (en la boca del abdomen).

Una de las funciones del colon es la absorción de líquido; es en esta parte del intestino donde las heces se vuelven pastosas o sólidas.

Ileostomía

Se realiza utilizando el íleon, que es la parte final del intestino delgado. El contenido suele ser más líquido y contiene enzimas digestivas que pueden irritar con facilidad la piel alrededor del estoma. Su función principal es la absorción de nutrientes en forma líquida al organismo. La permanencia de este líquido en el intestino depende en gran parte de una estructura valvular que se encuentra al final del intestino, en el paso al intestino grueso, y se conoce como válvula ileocecal.

Cuando el líquido intestinal se derrama sobre la piel periestomal, las enzimas digestivas (tripsina, quimotripsina, amilasa, lipasa, entre otras) comienzan a digerir la piel, originando una quemadura y posteriormente infección. Por esta razón, la protección de la piel periestomal es especialmente importante en las ileostomías.

Otras complicaciones que deben anticiparse son la deshidratación, la desnutrición, la pérdida de electrolitos y la pérdida de complejo B, entre otras, que deben ser manejadas de forma conjunta. Por esto la capacitación en estomas juega un papel muy importante.

¿Qué problemas pueden aparecer alrededor de un estoma?

Las complicaciones pueden afectar al propio estoma, a la unión entre el intestino y la piel o a la piel que lo rodea. Algunas pueden aparecer poco después de la cirugía y otras desarrollarse con el tiempo.

Complicaciones periestomales: retracción, separación mucocutánea, irritación o quemadura, celulitis, fugas y estoma en pliegue

Retracción del estoma

El estoma puede quedar por debajo del nivel de la piel o retraerse hacia el abdomen. Esto dificulta que el contenido intestinal llegue directamente al sistema colector y puede favorecer que las heces o el líquido intestinal entren en contacto con la piel. La retracción requiere una valoración adecuada para elegir la forma de adaptar el sistema colector al nuevo nivel del estoma.

Estoma en una zona difícil de adaptar

La posición del estoma tiene gran importancia. Cuando se encuentra cerca de una cicatriz, un pliegue, una depresión abdominal o una herida, conseguir un sellado adecuado puede ser más complicado.

En estas situaciones puede existir fuga repetida del contenido intestinal, humedad constante, quemaduras y deterioro progresivo de la piel. La valoración de la anatomía abdominal permite seleccionar la barrera y el sistema colector que mejor se adapten a la superficie disponible. Finalmente, existe la posibilidad de reimplantar el estoma en casos muy seleccionados.

Caso clínico de estoma retraído en pliegue con celulitis y dehiscencia de la herida abdominal

Separación mucocutánea

La unión entre el estoma y la piel puede presentar una separación parcial o completa. Esta complicación se conoce como separación mucocutánea.

Puede aparecer durante el periodo posterior a la cirugía y requiere valoración para determinar su profundidad, evolución y necesidades de protección.

El tratamiento puede incluir cuidados locales, protección de la piel, uso de apósitos avanzados y adaptación del sistema colector mientras se produce la cicatrización.

Secuencia clínica de una separación mucocutánea: aspecto inicial, procedimiento de protección y resultado

Irritación y quemadura de la piel alrededor del estoma

La piel periestomal puede lesionarse por diferentes mecanismos. Uno de los más frecuentes es el contacto repetido con heces, excreciones intestinales o humedad. Esto puede producir:

  • Enrojecimiento.
  • Ardor.
  • Dolor o sensibilidad.
  • Humedad.
  • Erosiones.
  • Lesiones alrededor del estoma.

En las ileostomías este problema puede ser particularmente importante por las características del contenido intestinal.

La presencia de fugas repetidas también puede crear un círculo difícil de romper: fuga → irritación → piel irregular → dificultad para adherir la barrera → nueva fuga.

Infografía del ciclo de fuga, irritación de la piel, piel irregular, dificultad para adherir la barrera y nueva fuga

Por eso, tratar solamente la piel puede ser insuficiente si no se corrige también la causa de la fuga.

Celulitis y otras complicaciones de la piel

Una piel periestomal lesionada puede desarrollar inflamación importante y, en determinadas circunstancias, una infección de los tejidos que rodean el estoma. La celulitis puede manifestarse con:

  • Enrojecimiento que se extiende alrededor del estoma.
  • Aumento de temperatura de la piel.
  • Dolor o sensibilidad.
  • Hinchazón.
  • Deterioro progresivo de la piel.
  • En algunos casos, fiebre o malestar general.

La presencia de estos signos requiere valoración médica para determinar la causa y establecer el tratamiento correspondiente. La celulitis puede requerir manejo sistémico, no solamente local, aunque no en todos los casos.

El papel de la enfermería especializada en estomas

Los servicios de enfermería especializados en heridas y estomas pueden brindar:

  • Atención y cuidado básico del estoma.
  • Limpieza y protección de la piel periestomal.
  • Orientación para el cambio del sistema colector.
  • Capacitación del paciente.
  • Capacitación de familiares y cuidadores.
  • Identificación temprana de complicaciones.
  • Valoración de fugas y problemas de adherencia.
  • Orientación sobre el manejo de diferentes sistemas colectores.
  • Seguimiento de la evolución de la piel y del estoma.

Esta capacitación es especialmente importante cuando el paciente acaba de ser operado y necesita aprender a realizar sus cuidados en casa.

Existen diferentes sistemas para diferentes necesidades

Actualmente existen múltiples productos diseñados para adaptarse a las características de cada paciente.

Barreras cutáneas, protectores y accesorios para el cuidado del estoma dispuestos en una charola clínica

Protectores cutáneos

Ayudan a proteger la piel frente a la humedad y al contacto con el contenido intestinal. Pueden venir en espray para un secado rápido, en toallitas, en polvo y en crema. La elección depende del tipo y las características de la piel que queramos proteger.

Barreras cutáneas

Existen diferentes formas y materiales para adaptarse a las características de la piel y del abdomen. Pueden venir en forma de apósito o de pastas que son muy moldeables.

Sistemas de una pieza

La barrera y la bolsa forman un solo sistema. Son prácticos y suelen ser económicos, pero generalmente no son compatibles con estomas que presentan alguna complicación. La bolsa se vacía en la parte inferior sin necesidad de retirarla de la piel.

Sistemas de dos piezas

La barrera permanece adherida a la piel y la bolsa puede retirarse y sustituirse de acuerdo con las características del sistema. Aunque pueden parecer más caras al principio, mantienen la piel cubierta y protegida por más tiempo. Son compatibles con apósitos avanzados, como hidrofibra o hidrocoloides.

Por su parte, la bolsa puede vaciarse igual que en el sistema de una pieza, pero adicionalmente puede enjuagarse en su parte interna con solución. El material de la bolsa puede ser más resistente que el de las bolsas de una pieza, aunque esto depende de la marca.

Barreras convexas

Son especialmente útiles en determinadas anatomías, por ejemplo, cuando el estoma está retraído o se encuentra en una superficie que dificulta el sellado. Su conexión con la bolsa de dos piezas es sencilla, ya que la medida del anillo es la misma.

Sistemas con cinturón

Algunos sistemas permiten incorporar un cinturón para mejorar la estabilidad y el ajuste de la barrera en situaciones especiales. Por ejemplo, cuando queremos promover la exteriorización o maduración de un estoma.

También existen accesorios para ayudar a manejar irregularidades de la piel, proteger zonas vulnerables y mejorar el sellado.

La elección adecuada del sistema colector

Uno de los aspectos más importantes del cuidado de un estoma es la elección adecuada del sistema colector. La selección depende de factores como:

  • Tipo de estoma.
  • Tamaño y forma del estoma.
  • Altura respecto a la piel.
  • Características del abdomen.
  • Presencia de pliegues o cicatrices.
  • Consistencia y volumen del efluente.
  • Estado de la piel periestomal.
  • Capacidad del paciente o cuidador para realizar los cambios.
  • Actividades cotidianas del paciente.
Infografía sobre la elección adecuada del sistema colector: tipos de sistemas, tipos de barreras, accesorios y ejemplos de necesidades

Por esta razón, el sistema que funciona perfectamente para una persona puede no ser el adecuado para otra. Cuando existen fugas frecuentes, irritación persistente o dificultades para mantener la barrera adherida, es importante revisar tanto la técnica como el sistema utilizado.

¿Cuándo es importante solicitar valoración?

Es recomendable buscar valoración cuando aparecen:

  • Fugas frecuentes.
  • Irritación que no mejora.
  • Heridas alrededor del estoma.
  • Sangrado persistente.
  • Retracción del estoma.
  • Separación entre el estoma y la piel.
  • Cambios importantes en el aspecto del estoma.
  • Dolor o inflamación alrededor del estoma.
  • Enrojecimiento que se extiende.
  • Dificultad para mantener adherido el sistema colector.
  • Problemas repetidos para controlar el efluente.

Una complicación detectada tempranamente puede ser mucho más sencilla de manejar que una lesión periestomal establecida.

Resumen

Tener un estoma representa un cambio importante en la vida cotidiana, pero con la educación adecuada, los productos apropiados y un seguimiento especializado, muchas personas pueden aprender a manejarlo con seguridad y recuperar progresivamente sus actividades habituales.

El cuidado especializado permite identificar las características del estoma, proteger la piel, prevenir complicaciones y seleccionar el sistema colector más adecuado para cada paciente.

Cuando existe una complicación, la valoración debe considerar al paciente completo: el estoma, la piel, el abdomen, el tipo de efluente, la enfermedad que originó la cirugía y las condiciones que pueden estar dificultando el cuidado. Todo esto permitirá recomendar el sistema ideal que permita la recuperación.