
¿Por qué se produce una úlcera venosa?
Para entenderlo, primero hay que saber cómo regresa la sangre desde las piernas hacia el corazón.
Las venas de las piernas tienen unas pequeñas estructuras llamadas válvulas venosas. Funcionan como puertas que permiten que la sangre avance hacia arriba y evitan que regrese hacia los pies.

Cuando estas válvulas dejan de funcionar correctamente, la sangre comienza a acumularse en las piernas, especialmente cuando permanecemos mucho tiempo de pie o sentados. Con el tiempo aumenta la presión dentro de las venas. A esto se le conoce como hipertensión venosa.
¿Qué ocurre dentro de los tejidos?
El problema no se limita a que la pierna se hinche. Cuando existe una presión venosa elevada durante mucho tiempo, también se altera el funcionamiento de los pequeños vasos sanguíneos que llevan oxígeno y nutrientes a la piel.

El intercambio de oxígeno entre la sangre y los tejidos se vuelve menos eficiente. El tejido recibe un aporte insuficiente de oxígeno para mantener una reparación adecuada y, poco a poco, la piel se vuelve más frágil.
Por eso una pequeña lesión, un golpe o incluso una zona de presión puede terminar convirtiéndose en una herida que no cicatriza.
¿Cómo evoluciona la insuficiencia venosa?
Una úlcera venosa generalmente no aparece de un día para otro. La insuficiencia venosa puede avanzar durante años.

1. Venas visibles y tortuosas
Uno de los primeros cambios puede ser la aparición de arañas vasculares, pequeñas venas visibles o várices. Al principio pueden producir principalmente un problema estético, sensación de pesadez o cansancio en las piernas.
2. Hinchazón de las piernas
Con el avance de la enfermedad puede aparecer edema, especialmente al final del día. Es común que la pierna esté más hinchada después de permanecer muchas horas de pie y que mejore al elevarla.
3. Cambios en la piel
La presión venosa mantenida comienza a producir cambios en los tejidos. La piel puede adquirir una coloración más oscura, volverse endurecida y perder progresivamente su elasticidad. También puede aparecer lipodermatoesclerosis, una alteración en la que la piel y el tejido que se encuentran debajo se vuelven más duros y fibrosos. La parte baja de la pierna puede adquirir una apariencia más estrecha alrededor del tobillo y más ancha hacia arriba.
4. Piel frágil y vulnerable
Con el avance de la insuficiencia venosa, la piel puede volverse más delicada y susceptible a lesiones. Una pequeña rozadura, un traumatismo o una zona de presión pueden ser suficientes para iniciar una herida.
5. Úlcera venosa
Finalmente puede aparecer una úlcera, generalmente alrededor de la región del tobillo y especialmente hacia su parte interna. En esta etapa ya no estamos hablando únicamente de várices o de una pierna hinchada: existe una lesión de la piel que necesita tratamiento.
¿Cómo reconocer una úlcera venosa?
Aunque solamente un profesional puede determinar la causa de una herida, existen características que pueden orientar. Una úlcera venosa suele aparecer en la parte inferior de la pierna, con frecuencia cerca del tobillo interno. Puede acompañarse de:
- Hinchazón de la pierna.
- Pesadez o cansancio.
- Várices.
- Cambios de coloración de la piel.
- Piel endurecida.
- Comezón.
- Descamación o resequedad.
- Salida de líquido de la herida.
- Dolor o sensación de ardor.
La herida puede tener diferentes tamaños y profundidades. No todas las úlceras de la pierna son venosas: una herida de apariencia similar puede tener un origen arterial, neuropático, infeccioso u otra causa. Por eso es importante determinar qué está provocando la lesión antes de establecer el tratamiento.
¿Por qué una úlcera venosa tarda tanto en cerrar?
Porque el problema continúa aunque se cubra la herida. Podemos imaginarlo de esta manera:
Válvulas venosas dañadas → acumulación de sangre → aumento de presión venosa → alteración de los tejidos → piel vulnerable → herida → dificultad para cicatrizar.
Por eso, tratar solamente la superficie de la herida puede no ser suficiente. La valoración debe buscar también qué está ocurriendo con la circulación venosa.
¿Por qué vuelve a aparecer una úlcera venosa?
Esta es una de las preguntas más importantes. La principal razón de recurrencia es que la enfermedad venosa que produjo la primera úlcera continúa presente. La herida puede cerrar, pero si persiste la hipertensión venosa, el tejido sigue sometido al mismo problema.

Por eso una persona puede pasar por este ciclo:
úlcera → cicatrización → vuelve a abrirse → nueva cicatrización → nueva úlcera.
Romper este ciclo requiere tratar no solamente la herida, sino también la insuficiencia venosa y controlar los factores que mantienen elevada la presión en las venas.
¿Qué papel tiene la compresión?
La terapia compresiva es una de las herramientas fundamentales en el tratamiento de la enfermedad venosa y de muchas úlceras venosas. La compresión ayuda a disminuir la acumulación de sangre en las piernas y favorece el retorno venoso.
Pero existe algo muy importante: no toda herida en una pierna debe recibir compresión sin una valoración previa. Antes de indicar una terapia compresiva es necesario determinar si existe un problema arterial asociado u otra condición que pueda hacer que la compresión sea inadecuada. Por eso la valoración de la circulación forma parte importante del tratamiento.
¿Cuándo debo consultar?
Es recomendable buscar valoración si tienes:
- Una herida en la parte baja de la pierna que no cicatriza.
- Una herida que vuelve a aparecer después de haber cerrado.
- Hinchazón persistente.
- Várices acompañadas de cambios en la piel.
- Coloración oscura o endurecimiento de la piel alrededor del tobillo.
- Salida persistente de líquido por la piel.
- Dolor o aumento de volumen.
- Una herida que comienza a aumentar de tamaño.
- Mal olor, secreción purulenta o fiebre.
Una úlcera que no cicatriza merece una valoración de la circulación y no solamente curaciones repetidas.
Preguntas frecuentes
¿Una várice puede convertirse en una úlcera?
No todas las várices producen úlceras, pero las várices pueden formar parte de una enfermedad venosa que, con el tiempo, provoque cambios importantes en la piel y finalmente una úlcera.
¿Una úlcera venosa se cura?
Sí, muchas úlceras venosas pueden cicatrizar. Sin embargo, el tratamiento debe abordar tanto la herida como la enfermedad venosa que la ocasionó.
¿Por qué mi úlcera vuelve después de cerrar?
Con frecuencia ocurre porque persiste la insuficiencia venosa y la hipertensión venosa. Cerrar la herida no necesariamente significa que se haya resuelto la causa.
¿Puedo usar una venda de compresión por mi cuenta?
No es recomendable hacerlo sin una valoración previa. Antes de iniciar compresión debe determinarse si existe una alteración arterial u otra condición que pueda modificar el tratamiento.
¿Todas las heridas de la pierna son úlceras venosas?
No. Las heridas de las piernas pueden tener diferentes causas. Diferenciar una úlcera venosa de una úlcera arterial, neuropática o de otro origen es fundamental para elegir el tratamiento correcto.
Una úlcera es una señal de que algo está ocurriendo debajo de la piel
Una úlcera venosa no es solamente una herida que necesita una curación. Es la manifestación de una enfermedad que puede haber estado evolucionando durante años.
Por eso, cuando una herida aparece, no solamente debemos preguntarnos cómo cerrarla, sino por qué apareció y qué podemos hacer para evitar que vuelva.
En CECA realizamos valoración de heridas y de los factores que pueden estar interfiriendo con su cicatrización, incluyendo la enfermedad venosa. Cuando es necesario, se complementa la evaluación con estudios de circulación y se establece un plan de tratamiento individualizado.
Si tienes una herida que no cicatriza o que vuelve a aparecer, puedes enviarnos información de tu caso por WhatsApp o solicitar una segunda opinión. Una valoración oportuna puede ayudar a identificar la causa y evitar que una lesión aparentemente pequeña se convierta en un problema crónico.
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